25 de agosto de 2021

TRAYECTORIAS VIAJERAS - LOS MAPAS COMO COMPAÑERO DE VIAJE - DESDE SUS INICIOS HASTA LA ACTUALIDAD

 

Tomado de www.tenvinilo.co
"Los mapas son los ojos de la historia" , diría Gerardus Mercator, geógrafo belga nacido en 1512. 
Y como representación métrica de un territorio, plasma su geografía y sus diferencias inherentes, que son la provocación de los viajeros.

En efecto, los mapas son el instrumento de todo viajero, sea en papiro, en pergamino, en un atlas portable o llevándolo en el celular.



UN PASEO EN CORTO POR LA TRAYECTORIA DE LOS MAPAS DESDE SU NACIMIENTO

Fechada del s.VI a C. es la tablilla  babilónica con un diagrama que combina el mapa esquemático central  con la descripción de 7 islas míticas en medio del océano, conectando la tierra con el cielo. Este mapa muestra la conexión entre el mundo mítico tal y como lo conocían los antiguos babilónicos, expresado en escritura cuneiforme. Se asegura que fue el mapa más antiguo de la humanidad.

Tomado de 
www.geografiainfinita.com
Se encontró en 1899 en el yacimiento de Sippar, 30 km al suroeste de Bagdad y 60 km al norte de Babilonia, en el río Éufrates.

Este mapa tiene la singularidad de que Babilonia estaba en el centro, en lugar de Grecia o Jerusalén. Así entendían los babilonios el mundo.


En sus orígenes el ser humano ha tenido la necesidad de explicar el mundo, de dar respuestas. De ubicarse en el planeta.

Desde sus inicios, los mapas han contribuido bastante a estos intereses; por ejemplo, se sabe que los pueblos prehistóricos dibujaban en la arena esbozos de mapas, que les permitieran orientarse y buscar una ruta tanto para ir a realizar sus faenas de pesca y caza como volver de nuevo a su lugar de descanso.

Posteriormente en Grecia se empezaron a realizar los mapas con criterios más científicos, en donde se buscaba reproducir con la máxima fidelidad, la información que suministraban los viajeros en aquel entonces.

Tomado de 
www.geografiainfinita.com
El mapa de Anaximandro fue elaborado alrededor del 520 a. de C. 
Fue el primer mapa a escala del mundo. El historiador griego Heródoto realizó una descripción detallada de este mapa, ya que el original se perdió.
La importancia del mapa fue que logró establecer relaciones de proporción con el mundo conocido, lo que se constituyó en una constante de la cartografía. 
En este mapa, el Mediterráneo era el eje, situado así en el centro y el mapa quedaba dividido en dos mitades: el mundo habitable repartido al norte y sur del Mediterráneo con países como España, Italia, Grecia y Asia menor, y al otro lado, al este del Mediterráneo estaban Egipto, Libia, Palestina, Asiria, Persia y Arabia.


Tomado de 
www.geografiainfinita.com
Posteriormente aparecieron los primeros mapamundi como el de Eratóstenes de Cirene de 275 a 104 a. d. C., quien fue el gran reformador de la cartografía griega. Este mapamundi establece el sistema de meridianos y divide la tierra habitada en departamentos que se apoyaban en dos ejes perpendiculares: Norte y Sur y Oeste a Este, que pasaba por las Columnas de Hércules, Atenas y Rodas.



Tomado de 
www.geografiainfinita.com
El mapamundi de Ptolomeo donde se describen distintos lugares utilizando por primera vez un sistema de latitudes y longitudes, muy utilizados posteriormente por muchos geógrafos. Y gracias a los datos que aparecen en su libro "Geographia", varios cartógrafos crearon mapamundis con aproximaciones a la distribución de los continentes en el planeta.

De esta manera Ptolomeo se constituye en el primer cartógrafo que empezó a dar forma al mundo de manera sistematizada y empírica.

Durante los siglos VIII y XV cartógrafos, viajeros sobretodo musulmanes y exploradores, escribieron diferentes libros sobre la geografía de África, Europa, India y China. Se introduce el concepto de que la tierra era una circunferencia de 37.000 km, así como la representación de las montañas, relieves y mares, por medio de líneas onduladas.

Luego en el medioevo, Isidoro de Sevilla realiza un mapamundi con un formato más avanzado (llamado por los cartógrafos formato de T en O).
Al parecer alrededor del año 1.300 pero solo descubierto en el s. XX, es realizado el mapa de Hereford, considerado como la Biblia Cartografiada.

Posteriormente, aparece el primer mapa del Nuevo Mundo, donde América aparece representada como "Vinlandia",  al ser descubierta supuestamente por los vikingos, aunque se duda de su autenticidad.
Fue el mapa de Juan Cosa el aceptado finalmente como la representación auténtica del continente americano.

Pero fue solo en 1.527 que se crea el primer mapamundi científico en manos de Diego Ribeiro, el portugués que bajo las ordenes del Rey de España logró este encargo.
Este mapamundi se basó y está por tanto muy influenciado, en la información suministrada por los viajes de Magallanes y Elcano alrededor del mundo. Aparece por primera vez las costas de América Central y América del sur delineadas de manera precisa así como el Pacífico en su larga extensión y señala la costa norteamericana como un continuo. Aparece la demarcación del Tratado de Tordesillas.

Tomado de 
www.geografiainfinita.com

En 1.569 Gerardus Mercator aporta el mapa cilíndrico, lo que fue una revolución en la navegación del s. XVI en adelante.

Aparece el primer atlas denominado Theatrum Orbis Terrarum escrito por Abraham Ortelius, considerado como el resumen de la cartografía del s. XVI. Consistía en 53 mapas de diferentes autores que fueron adaptados por Ortelius.

Para 1.794, Samuel Dunn crea un compendio cartográfico donde aparecen la tierra, la luna, las constelaciones en el firmamento y los planetas, lo que significó un gran avance en la cartografía.

En 1.856 aparece en el Polish Geographical Magazine, la proyección de Gall-Peters que representa proporcionalmente las áreas de las distintas zonas de la Tierra. Otro gran avance cartógrafo en cuanto a exactitud se refiere.

Tomado de www.uniwebsidad.com

En 2.005 Google Earth lanza su primera versión, donde ofrecía mapas de la tierra combinando imágenes satelitales, fotografías aéreas y Sistemas de Información Geográfica (SIG)  en versión de un globo terráqueo de tres dimensiones.
Están disponibles en la actualidad en pc de Windows, Mac y Linux.
La cartografía más moderna al alcance del celular.

De rayar con un palo en la arena para dibujar una ruta,  pasar por mapas grabados con pintura y en sedas  y en bloques de madera, así como en papiros y luego en papel, se llegó a los mapas digitales, gracias a los avances tecnológicos que conocemos en la actualidad.

Todos los medios de transporte han necesitado para su logística, desde la antigüedad hasta nuestros días, del conocimiento exacto de todos los lugares que hay en el planeta, para poder realizar sus movimientos en tierra, mar y aire. Y para los escritores viajeros quienes gustan de caminar en las ciudades, aldeas y pueblos, los mapas no les son ajenos y se constituyen en un compañero de viajes como el cuaderno de notas y el bolígrafo. 

De esta manera, la evolución de la cartografía nos ha permitido una manera de leer el mundo y de movernos en él.


Y ESTE BREVE RECORRIDO A DONDE NOS LLEVA EN EL PRESENTE?

Tras esta breve trayectoria sobre los orígenes de los mapas, podemos descubrir por qué han sido importantes para los innumerables viajeros que han querido y quieren conocer el mundo y descubrir en él, sus geografías, sus historias, sus culturas.

Y por supuesto, han sido importantes para aquellos escritores que han dedicado varios años de su vida a vivir experiencias y plasmarlas no solo en sus novelas o poesías, sino en libros donde narran a manera de relatos, las diferentes circunstancias de sus viajes.

Para ellos los mapas les han permitido concretar sus itinerarios previamente y con algunas variaciones durante el trayecto.

Porque los escritores viajeros planean sus viajes según sus intereses literarios, bien sea siguiendo el recorrido de los libros o autores preferidos y así profundizar más en ellos, con la gran finalidad de contarnos en sus propios libros, acerca de lugares, personas, geografías, historias y culturas asociadas a la experiencia de sus viajes.
De otro lado, surgen intereses por la cultura y estilos de vida de países que por diferentes razones, llaman su atención y solo con la motivación de abrirse a experiencias desconocidas.

 
 A MANERA DE COLOFÓN

Los mapas permiten que se tenga un primer acercamiento a un territorio con una mirada en perspectiva, que facilita indagar y soñar con conocer esos lugares ahí plasmados, con imaginar remotamente que nos espera en esos sitios.

Invita a crear una ruta para conocerlos, para investigarlos previamente en su geografía e historia al tratar de entender por qué es así su división política, comprender lo que su geografía produce en el estilo de vida de su población, y cómo se ha configurado en el presente tras su historia.

Todos estos elementos son la provocación para viajar hacia esos lugares.


Tomado de www.123RF


Así, los mapas son los gráficos de los lugares por descubrir.






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28 de julio de 2021

CONVERSACIONES EN EL CAFÉ: LEER? ESO PARA QUÉ?


Tomado de www.sinohasviajado.com
Eliana y Mauricio se encontraban sentados en el café esperando a Marta, quien no tardó en llegar. El camarero tomó el pedido de los tres y ellos se dedicaron a los saludos y actualizaciones sobre sus vidas, ya que hacía algunos meses que no se veían.

El tema poco a poco, los fue llevando al cine y a la lectura y cuando Eliana colocó encima de la mesa la bolsa de libros que acaba de comprar, mientras Mauricio se asombraba gratamente, Marta comentó:
Leer? Eso para qué? Qué les pasa a ustedes? Saben que no me gusta. Nada más aburridor que leer, casi deprimente.

Eliana y Mauricio sonrieron.

Eliana: No lo puedo creer!!! Y cómo has podido llegar a ser profesional?
Marta: Ahhh, eso es distinto. Leo porque toca y son temas prácticos para mi trabajo. Pero que yo vaya a una librería a buscar una novela, ni por equivocación.
Mauricio: Pero en el colegio leías, o no?
Marta: Leer, leer exactamente... no. Copiaba los resúmenes de los libros que nos ponían a leer o los resúmenes que encontraba en internet, o de los compañeros. Al igual que las biografías de esos autores. Yo tenia mis mañas para salir victoriosa de esas clases. Odio leer literatura.
Mauricio: No entiendo porque tanta aversión. Algo te pasó?
Marta: No nada en especial, como les digo me parece que es una forma de perder el tiempo. En mi familia nadie leyó ni lee. Para mi, un libro es un artículo nada necesario en mi vida. Solo si es técnico y muy necesario para avanzar en mi trabajo.
Eliana: Yo más o menos te entiendo, porque leer implica muchas cosas.
Marta: Si? Qué cosas?
Eliana: El silencio. Buscar un lugar donde leer cómodamente donde nadie interrumpa; por tanto, hacerlo en soledad. Y por supuesto un libro que interese de verdad.
Mauricio: Pues si, tienes razón.
Marta: En parte por eso no disfruto leer, prefiero la gente, la televisión, la música. Miren, estar aquí mismo con ustedes, así hablen de algo que no me gusta. Pero con un buen café, es distinto.
Mauricio: Eliana, cómo haces para leer tanto si además trabajas y tienes tu vida social?
Eliana: Saco mis ratos para hacerlo. La lectura con más experiencias de vida, se disfruta más. Por lo menos, dos horas al día dedicó a avanzar en el libro que tengo en el momento. Es cuestión de organizarme.
Mauricio: Muéstranos bien que compraste.

Eliana saca de la bolsa tres libros:
 

    



Marta: Eliana, pero es que no entiendo... explícame cómo llegaste a esto de disfrutar los libros si desde que te conozco eres tan activa y alegre? Es como una doble vida?

Los tres ríen ante este comentario.

Eliana: Pues mira. Llegué a los libros por el cine. De niña veía muchas películas infantiles, en teatros y en televisión. Me encantaban. Mis padres nos compraban algunos de esos libros de colorear y leer y esto seguro activó el deseo. Pero fue en la adolescencia que estuve alejado de los libros, pero seguí con las películas. Iba mucho con mis compañeros de colegio.
Un día estábamos disfrutando de la película El conde de Montecristo dirigida por Kevin Reynolds, en medio de perros calientes, palomitas de maíz y refrescos, cuando Pablo, uno de mis mejores amigos, mencionó que él había leído el libro de dónde hicieron la película. Francamente no entendí y quedé fría. El resto de la película sucedió mientras, fascinada, trataba de dilucidar  cómo era posible sacar de un libro, una  película! 
Al terminar, salimos dispuestos a deambular por el centro comercial. Le pregunté a Pablo que me explicará lo del libro. El se limitó a decirme que podía prestármelo, que lo leyera y le contará que pensaba.
"Te adelanto que entre un libro y una película media un guión y un guionista que fue el que leyó el libro y supo pasarlo a película", me dijo Pablo. Qué me dijo! Casi enloquecí. Cómo que de un libro se podía hacer cine, lo que tanto amaba. Pero como no entendía ese proceso, acepté con mucho interés el préstamo del libro.
"El conde de Montecristo" escrito por Alejandro Dumas. Lo devoré literalmente y comparé la película al son del libro. Desde ahí no paré de leer.
Posteriormente hice el mismo ejercicio con el libro "El nombre de la rosa" del escritor Umberto Eco y la película dirigida por Jean Jacques Annaud.
Encontré el camino que no encontraba para seguir disfrutando del cine ahora acompañado de los libros.
Novelas, biografías, historia.
Comprendí que al cine se llevaban historias que podían surgir de una novela o de una biografía de personajes famosos. Temas que me encantan.




Mauricio: Que interesante Eliana, integraste la lectura con tu afición por el cine, que nota. Te quedaste pensativa, Marta.
Marta: Pues si. Me gustó esa historia. Yo siempre he asociado la lectura con exigencias del colegio en mi infancia y adolescencia, y luego en mi trabajo. Pero novelas y otros temas no sé cómo podría ser eso conmigo.
Eliana: Entiendo.
Mauricio: Sería de pronto asociar un interés o pasión que se tenga con un libro?
Eliana: Interesante. Marta, por ejemplo, a ti te gusta mucho la cocina, además de que lo haces muy bien.
Marta: Y qué con eso?
Mauricio: Genial!!!. Deja que Eliana continúe.
Eliana: Alguna vez probé exquisitos espaguetis a la Marta. Eliana sonríe con picardía y sigue: Estoy segura que si repetimos esa experiencia se me ocurrirán algunos títulos para ti.
Los tres rieron estruendosamente.
Marta: Lo pensaré. Pero adelántame algo.
Eliana: Si. Es "La cocinera de Castamar" de Fernando J. Muñez. Solo piensa en el título. No nos digas nada ahora. Cuando vayamos a cenar lo hablaremos.


Marta: Que bonita manera de auto invitarse a cenar. 
Mauricio: Genial Eliana. Marta tu nos dices cuándo y allá estaremos. Llevaremos vino y postre, cierto Eliana?
Eliana: Claro que si. Y para ti Mauricio, que te gusta la literatura de viajes, "La última cena-Un verano en Italia" de Rachel Cusk. Libros con el sabor de una rica comida.
Marta: Pero no vamos a hablar de libros.
Eliana: Si, algo. Puedo hablarles de esos dos libros mientras disfrutamos la comida y sobretodo, la buena compañía.
Mauricio: Eliana, tú sigues trabajando con tu grupo de lectura?
Marta: Qué? Y a qué horas lo haces?
Eliana: Una vez al mes nos reunimos el sábado al atardecer. Marta el tiempo me da la posibilidad y trato de organizarme bien. Mira, es el tiempo que tú sacas para crear recetas, porque te gusta.
Marta: Tienes razón.

Estuvieron reunidos una hora más conversando sobre algunos amigos en común, sobre la marcha de sus proyectos de vida, sobre sus familias y la situación social del país.

Marta no permitió que dividieran la cuenta como hacían en ocasiones. Ella invitó. Sintió que había pasado una agradable tarde. 

Los tres se despidieron y Eliana y Mauricio salieron juntos ya que iban por el mismo sector de la ciudad.


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30 de junio de 2021

TRAYECTORIAS VIAJERAS-TRAS LAS HUELLAS DE ...LA AMA DE CASA VIENESA QUE RECORRIÓ DOS VECES EL MUNDO

Nunca fue tarde para viajar. En su pensamiento nunca existió la posibilidad de negarse a conocer el mundo.


 
Ida Laura Pfeiffer
Viena, Octubre 14-1797
Viena, Octubre 27-1858
Exploradora y escritora
de viajes
Tomado de www.lanacion.com.ar
"Al igual que a un artista le mueve el deseo de pintar o al poeta dar expresión a sus pensamientos, a mi me impulsa el deseo de ver el mundo.
En mi juventud soñaba con viajar; en la madurez me complace reflejar lo que contemplo" Ida Pfeiffer.

Y es que su infancia fue una aventura compartida con sus cinco hermanos varones y una hermana menor, y con el gran afecto de su padre que le permitió tener una vida flexible y tan aventurera como la de sus cinco hermanos. 
A sus cinco años de edad, viajó con su familia en un viaje largo a Palestina y Egipto, lo que ella mencionaría en su autobiografía como un hito en la incubación de sus deseos de viajar por el mundo. Tras el fallecimiento de su padre, a los nueve años de Ida, su madre la obligó a cambiar su forma de vestir por una más acordé con su edad y su género, lo que Ida Laura Reyer, aceptó a regañadientes.
Recibió clases de piano y de costura muy popular en las mujeres de clase media de aquella época.

En su juventud, su madre contrató a Franz Josef Trimmel como tutor de Ida lo que despertó en ella el interés por los viajes y la aventura, al facilitarle relatos de viajes de Daniel Defoe con su famoso Robinson Crusoe, así como diferentes escritos de Alexander von Humboldt a quien conocería posteriormente en Berlín. 
Pronto su tutor fue despedido cuando la madre descubrió que estaban enamorados y deseaban casarse y apresuró la boda de Ida con un abogado 24 años mayor que ella llamado Mark Anton Pfeiffer.

De una vida de conocimiento e incubación de sueños viajeros, pasó a vivir 25 años de cumplimiento de obligaciones familiares, las cuales llevó a cabo solo con el propósito de hacer las cosas bien día a día, sin imaginar que se estaban gestando las posibilidades de cambiar de manera drástica su forma de vivir.

Tras la bancarrota de su esposo al descubrir la corrupción de altos funcionarios del gobierno de Galicia, tuvo que renunciar y no volvió a conseguir trabajo, por lo que Ida decidió abandonar Lemberg y a su marido y se marchó con sus hijos (Alfred nacido en 1821 y Oscar nacido en 1824) a Viena, sobreviviendo con la ayuda de familiares y dedicándose a sus clases de dibujo y de piano en casa.
Su marido murió a los siete años de la separación.

Su madre muere en 1831 y deja una pequeña herencia, lo que mejoró un poco la situación familiar.

Con sus hijos ya independientes y con este dinero, empezó a soñar en la posibilidad de viajar. Se dedicó a estudiar lugares de su interés y de bosquejar algunos itinerarios.
Su vida estaba dispuesta ahora para pensar en ella y en los sueños que tuvo en su adolescencia.

Su pensamiento comenzó a imaginarse en Oriente, creciente interés de los europeos por estos lugares por su cultura tan diversa, Tierra Santa, las famosas pirámides en Egipto, en fin, lugares que la atrajeron mucho. Una mujer viajando sola? Cómo manejar esto y evitar problemas de inseguridad y el rechazo social? Ser peregrina en Oriente!!!

Entonces solo quedaba organizar la ruta y la logística implicada en esta aventura, por supuesto, la logística que pudiera planificar porque por el trayecto debía buscar opciones nuevas, en algunos lugares.


LOS PERIPLOS QUE ORIGINARON SUS LIBROS

Tomado de novapublishers.com


    




PRIMER VIAJE: TURQUÍA, TIERRA SANTA E ITALIA.

Su primer periplo inició el 22 de marzo de 1842, mintiéndole a sus hijos y a algunos de sus hermanos, sobre las razones de su viaje: visitar a unos conocidos en Estambul y haría una peregrinación a Tierra Santa. Surcó  el Danubio visitando Estambul y de allí amplió su itinerario hacia Jerusalén, Galipoli, Esmirna, Rodas, Chipre, Beirut, Cesarea y Jaffa. Al regresar a Beirut el 10 de julio zarpó hacía Egipto donde vio la Esfinge y las pirámides de Giza; fue a Suez en camello, visitó Alejandría, El Cairo y el Mar Rojo, cruzó Sicilia y llegó a Viena por Nápoles y Roma.

En este viaje conoció al botánico el conde Friedrich con Berchtold, al pintor de paisajes Hubert Sattler y al artista británico William Henry Bartlett.


Tomado dewww.fotonostra.com

Ida viajó sin lujos y con pocas pertenencias, incluida su daguerrotipos, y se alojaba en casas de familia, conventos o donde le sugirieran hacerlo. Se alimentaba frugalmente.

Este estilo de viaje le permitió estar cerca de las costumbres y personas sencillas de la población, y desde este viaje, sus notas viajeras siempre la acompañaron.

A su regreso, después de nueve meses, organizo sus notas de viajes y fue un amigo suyo que era editor, quien la entusiasmó para que publicara sus experiencias en un libro, aprovechando que la literatura de viajes era muy demandada por los lectores en aquella época.

El libro "Viaje de una vienesa a Tierra Santa", fue publicado de manera anónima (solo sus iniciales, durante las tres primeras ediciones). También editado como "Visita a Tierra Santa, Egipto e Italia". En la primera edición recibió 700 florines, los cuales servirían para financiar su segundo viaje, el cual ya estaba planeando.

"El rojo amanecer de la mañana había comenzado a teñir el cielo mientras estábamos frente a los muros de Jerusalén, y con él la mañana más hermosa de mi vida amaneció sobre mi. Mi emoción fue profunda y poderosa; mi expresión sería pobre y fría". 

Al término de su viaje y anotando nuevas reflexiones a las realizadas durante el viaje, comprobó que la idea del peregrinaje no fue solo una excusa que dio a sus familiares. Fue la posibilidad de viajar evitando juzgamientos sociales, propios de aquellos años cuando las mujeres viajaban con sus esposos para hacerlo seguras y sin problemas.


SEGUNDO VIAJE: ISLANDIA Y ESCANDINAVIA.

Tres años después, con el dinero conseguido de la publicación de su primer libro, inició la preparación de su nuevo viaje y mientras organizaba el itinerario estudió inglés y danés. El 10 de abril de 1845, inicia con rumbo a Islandia desde Viena y luego a Copenhague. Allí abordó el 4 de mayo de 1845 el barco el Johann, llegando a Hafnarfjordur costa suroeste de Islandia a los once días. A caballo llegó a Reykjavik y recorrió la zona de Krysuvik. Visitó las Cataratas Doradas y escaló y acampó en el Monte Hekla. De regreso a Copenhague viajó en un pequeño barco de vapor  hasta Gotemburgo en Suecia y de allí se dirigió al norte de Noruega.

El 4 de octubre de 1845 regresó a Viena y publicó el libro "Viaje al norte escandinavo y la isla de Islandia.

Entre las diferentes situaciones que narró de sus vivencias  en este periplo, recordó: "Cuando era una niña pequeña, ya tenía un fuerte deseo de ver el mundo. Siempre que me encontraba con un carruaje de viaje, me detenía involuntariamente y lo miraba hasta que desaparecía; incluso solía envidiar al postillón, porque pensaba que él también debía haber realizado todo el largo viaje".

A partir de este viaje, Ida comenzó a coleccionar  especímenes de fauna y flora de este lugar y de todos los posteriores.

Fue en estos momentos en que Ida descubrió lo que serían a futuro la fuente de ingresos para financiar sus viajes: la venta de sus crónicas viajeras y la de los especímenes que comenzó a comercializar con algunas personas adineradas y donando otros a los museos de Historia Natural de Viena y Londres.


TERCER VIAJE - SU PRIMERA VUELTA AL MUNDO

En 1846 realiza su primera vuelta al mundo. Su itinerario fue Viena, Hamburgo, Rio de Janeiro-Brasil, Chile, Tahití, China, India, Persia, Asia Menor y Grecia. 

Durante el periplo logró contar con el apoyo de las autoridades coloniales y de los comerciantes alemanes, ya que era la primera vez que realizaba una trayectoria tan larga.

Partió de Hamburgo en el bergantín danés Carolina, cruzando el ecuador y fue Rio de Janeiro la primera ciudad en la que desembarcó el 16 de septiembre de 1846. Posteriormente con Friedrich con Berchtold viajaron por el río Macacu hasta Nova Friburgo al sur de Brasil. A Valparaíso llegó en la barca inglesa Renwick el 2 de marzo  de 1847. 

El 9 de julio desembarcó en Macao en China tras haber visitado la isla Tahití. 

Durante dos meses después estuvo visitando Hong Kong, Singapur, Sri Lanka e India.

En India dedicó tiempo suficiente para conocer Calcuta, Benarés, Delhi, Bombay este último trayecto en un carro de bueyes, luego Hyderabad y Aurangabad.

El 23 de abril de 1848 partió de Bombay hacia Bagdad donde conoció al príncipe Emam Qoli Mirza de la dinastía Qajar de Irán.

En Irak visitó Babilonia, Borsippa y Nínive. Obtuvo el apoyo del británico residente en Irak, Henry Creswicke Rawlinson y del vicecónsul británico en Mosul, Hormuzd Rassam.

Estuvo en Tabriz - Azerbaiyán y conoció a Bahman Mirza viceregente de la ciudad. Todas estas, experiencias valiosas teniendo en cuenta los lugares visitados por una mujer viajando sola. Para entonces ya había desistido de la idea de viajar en peregrinaciones, ya no era necesario por su experiencia y contactos.

Partió de Nakhchivan en agosto de 1848 hacia Tiblisi para cruzar posteriormente el Mar Negro hacia el Imperio Ruso.


A su regreso en 1852, publicó "Viaje de una mujer alrededor del mundo".

En su narrativa ilustra la pintoresca vista del puerto de Río de Janeiro, pero no se queda en esta imagen que impresionó a tantos viajeros, buscando entender el modo de vida de la población. También se expresa rudamente con relación al descuido de algunos lugares.





CUARTO VIAJE - SU SEGUNDA VUELTA AL MUNDO

A principio de 1851 Ida comenzó a planear y organizar su segunda vuelta al mundo.

Para ello consiguió los recursos necesarios para su cuarto periplo, vendiendo al Museo Real de Viena, muestras botánicas y arqueológicas recogidas en su viaje anterior y obtuvo 300 florines. Además, logró que tanto Carl von Schreibers director de las colecciones de historia natural vienesas, como Josef von Arneth arqueólogo austriaco, consiguieran 1500 florines de financiación gubernamental, argumentando la gran capacidad de Ida para reunir especímenes de diferentes lugares del mundo.

Luego partió hacia Berlín, donde conoció al explorador prusiano Alexander von Humboldt, quien ejerció gran entusiasmo en ella frente a los viajes y la aventura de conocer nuevos lugares.

Su viaje a Berlín era intencionado con el fin de estar más documentada en diversos aspectos. Por ello se reunió con el cartógrafo alemán Carl Ritter, quien era profesor de geografía en la Universidad de Berlín, y aún después de su partida continuó colaborando con él.

También se entrevistó con el paleontólogo Richard Owen, luego de zarpar de Hamburgo hacia Londres. Así mismo, se reunió con el geógrafo Augustus Peterman debido a su experiencia sobre África y con William Bartlett con quién había compartido en su viaje a Jerusalén.

Para marzo 27  de 1851 ya estaba lista para abordar  un velero desde Londres hacia Ciudad del Cabo en Sudáfrica en un viaje de cuatro años de duración, en un recorrido por diferentes países. 

El itinerario de este periplo desde Londres a Cabo de Buena Esperanza tuvo una significativa variación cuando intentó viajar a Nueva Guinea para ir después a Australia, pero le impidieron visitar ambos países. En cambio, recibió un pasaje gratuito hacia California el cual aceptó sin dudarlo. Sin embargo antes de seguir por este rumbo, se dirigió hacia el archipiélago malayo, permaneciendo por dieciocho meses en las islas de la Sonda donde conoció a los Dyaks de Borneo. Fue de las primeras personas en hablar acerca de los Bataks de Sumatra, así como de los habitantes de las islas Molucas.

Visitó Australia y posteriormente zarpó desde Batavia en julio de 1853, cruzando el océano Pacífico en sesenta días. 

Tras recorrer y explorar las tierras de California, visitando Sacramento, Marysville, Crescent City, Santa Clara y San José, se dirigió a América Central. Posteriormente navegó por la costa occidental de América y llegó a Lima. Recorrió parte de Perú, cruzó la cordillera de los Andes y llegó a la planicie de Quitos Conoció el Chimborazo y el Cotopaxi. Navegó por Panamá y cruzó el istmo hasta Aspinwall y posteriormente atravesó el Golfo de México llegando a Nueva Orleans en mayo de 1854. Allí permaneció tres semana y realizó una gira por la región de los Grandes Lagos. Visitó circos, teatros y escuelas de niñas como una forma de involucrarse mucho más con la población.

Pudo así, encontrarse con Washington Irving escritor, con el célebre cirujano John Collins Warren y con el biólogo suizo estadounidense Louis Agassiz.

A su regreso a Viena a finales de julio de 1855, se dedica a organizar sus notas de viaje hasta tener listo el manuscrito de su cuarto libro para el editor.

En 1856 se publica su libro "El segundo viaje de una mujer alrededor del mundo".

En este viaje que realizó en sentido contrario al primero, se hizo más celebre su libro. Logró su objetivo inicial de conocer tribus que no estuvieran contaminadas por el contacto de aquella época. Así logró cruzar la selva de Borneo hasta el territorio de los dayaks que cortaban cabezas y las clavaban frente a los poblados.

Con los bataks de Sumatra que eran caníbales vivió la experiencia para luego contarla. Antes de su llegada supo que habían matado y comido a dos misioneros. Bailaron para ella danzas de bienvenida. Cuando amenazaron cortarle el cuello y los brazos, ella les hablo mezcla de malayo y batak "que no tendrían el mal gusto de comerse a una mujer y menos si es vieja".


QUINTO VIAJE - VIAJE A MADAGASCAR

En mayo de 1857 preparó su viaje hacia Australia, continente que aún no conocía. Así se viajó hacia Berlín, para posteriormente ir a Ámsterdam y Londres. Desde Rotterdam abordó un barco hacia la isla Mauricio donde permaneció varios meses, para finalmente dirigirse a Madagascar desde Ciudad del Cabo. Allá se reunió con el ingeniero civil francés Joseph Francois Lambert, que además era comerciante de esclavos, para ultimar algunos detalles del itinerario que pensaba seguir. Pero otras circunstancias se presentarían.

Ya en Madagascar, ella no sabía sobre el complot en el que estaba involucrada.

Tanto Lambert como su cómplice Jean Laborde unidos a otros europeos, intentaron reemplazar a la reina Ranavalona I de la dinastía Merina, con el príncipe heredero Rakoto, quien era más moderado y quien sería el futuro rey Radama II.

Cuando la reina descubrió el complot, Ida fue considerada tan culpable como los demás conspiradores y fueron expulsados de Madagascar en julio de 1857. 

Ida se dispuso entonces desde Antananarivo, capital de Madagascar, ir hasta el pueblo costero de salida escoltada por soldados, atravesó tierras infectadas de malaria durante 53 días. 

No se recuperó de esta enfermedad y en la isla Mauricio tuvo fuertes episodios de fiebre. Aún en estas condiciones planeaba viajar a Australia, pero se enferma nuevamente en febrero de 1858. El 10 de marzo viajó a Viena desde Londres y Berlín, llegando a Viena en septiembre del mismo año. 

De regreso en Viena, siguió padeciendo de la enfermedad y el 27 de octubre de 1858 murió en la casa de su hermano Carl Reyer. 

Durante el trayecto escribe su diario de viajes, describiendo paisajes, naturaleza, gente y la situación política del país.

Publicado en 1861
por su hijo Oscar Pfeiffe
r

Madagascar fue considerado el diamante de la cadena de islas alrededor de África, "una de las regiones  más bellas del mundo, la que estuvo rodeada del nimbo de El Dorado hasta principios del s.XX" Viaje a Madagascar.
El libro ha sido considerado por los académicos como la base de los conocimientos de la civilización tal como ahora la conocemos. 
Su hijo publicó inicialmente dos volúmenes y su biografía.
 

En 1869 se pública The story of Ida Pfeiffer donde se narran las diferentes situaciones que vivió en sus muchos viajes, así como sus reflexiones frente a lo que vivía y conocía. Se menciona su forma de prepararse para los viajes, la búsqueda de apoyo y conocimiento en diferentes profesionales y autoridades locales, para poder llegar a buen término con sus planes viajeros.

Su diario de viaje siempre la acompañó y posteriormente se convirtieron en libros de viajes, en libros que permitieron el conocimiento de los lugares visitados, de la fauna y la flora y en general de la cultura de cada destino visitado.

 

A MANERA DE EPILOGO DE SUS GRANDES VIAJES Y AVENTURAS

El atuendo de viajes de Ida
Tomado de
www.coleccioncisneros.org

Fueron diecisiete años de viajes continuos desde que inició su viaje a Estambul. 

Durante sus primeros periplos, descubrió que debía idearse el tipo de ropa que llevaría a sus viajes, en tanto muchos, según sus planes e itinerarios, sería en lugares con naturaleza difícil, y la ropa de la época no era la más cómoda para estas actividades. 

Así que fue este atuendo el que más se adecuaba: El sombrero comprado en Balí, que usaba sobre una hoja de plátano para mantenerse fresca. Los pantalones cortos que le llegaban hasta media pantorrilla, y sobre los cuales llevaba una falda recogida generalmente en las mañanas y la soltaba al final de las caminatas, lo que le permitía moverse fácilmente, atravesar arroyos y fuerte aguaceros. Con solo utilizar la falta habría sido casi imposible moverse con la facilidad con que lo hacia y menos escalar montes.

La red en su mano y la bolsa colgada atravesada sobre su pecho, daba muestras de su permanente interés de coleccionar flora y fauna.

Sus crónicas se traducían y las ediciones se agotaban rápidamente.

Los lectores y editores confiaban en la veracidad de sus textos que en ocasiones se acercaba a la etnografía y a las ciencias sociales, pero siempre trató de no pasar los límites en sus apreciaciones, porque prefería ser vista como una viajera.

En los libros de Ida, los lectores y editores han encontrado una narrativa directa, sencilla y realista. Su estilo fue simple pero  de gran fuerza.

Todo no fue un éxito en sus viajes y tuvo que experimentar reacciones físicas y emocionales ante las tierras y poblaciones que visitaba, como asombro o desagrado, respiración dificultosa en lugares en las alturas, pero era parte de su experiencia. 

"Habrá quienes piensen que hice un viaje tan largo por vanidad. Lo único que puedo decir es que el que así lo entienda debería emprender una aventura como la mía para convencerse de que nada, salvo un interés natural por viajar y un deseo irrefrenable por adquirir nuevos conocimientos, podría ayudar a una persona a superar las dificultades, privaciones y peligros a los que he estado expuesta". Ida Pfeiffer

En otra ocasión cuenta: "Mis amigos intentaron en vano disuadirme de mi propósito dibujando con los colores mas realistas las dificultades que me esperaban en aquellas regiones, cuestionando si tendría la fortaleza física y mental para afrontar los peligros, las enfermedades, el clima, el ataque de los insectos o la mala alimentación. El hecho de que una mujer pudiera aventurarse a solas y sin protección a recorrer el mundo, cruzando mares y montañas, era considerado absurdo". Ida Pfeiffer

A sus 50 años ya había recorrido la tierra. Durante dos años, sola y sin dinero cruzó el Atlántico, convivió con indios de Brasil, pasó por el cabo de Hornos, atravesó el Pacífico. Navegó por el Ganges, presenció la revolución xenófoba de China, y por Asia Central viajó de caravana en caravana. Posteriormente repitió la hazaña de cada viaje anterior, escogiendo nuevas rutas.

Se valió de diferentes medios de transporte para lograr su cometido, sin importarle la calidad de estos ni las incomodidades que pudieran proporcionarle.

Ida Pfeiffer contempló todo en su camino, a veces confundida, perpleja o impasible, y nunca dejó de sorprenderse de lo que los diferentes rincones del mundo le ofrecían. 


TRAS SUS HUELLAS... encontramos una mujer del siglo XIX que dejó más que sus libros.

Barco Ida Pfeiffer
Ida Pfeiffer es un buque de hielo de clase, de 70 metros construido a partir de un casco de acero y una superestructura de aluminio, y fue desarrollado por Globe Regal Yachting, con el fin de realizar trayectos a lugares remotos, un poco con la idea aventurera de la viajera Ida Pfeiffer, con capacidad de 14 huéspedes y 15 tripulantes. Puede transportar un helicóptero, dos lanchas, dos botes de rescate, un submarino Triton, un hidroavión y hasta dos autos. Es una inspiración a conocer lugares lejanos con el fin de explorar e investigar su naturaleza, tal como algunas de las actividades que le permitieron costear sus viajes.

Universidad de Viena
La Universidad de Viena creó hace años, la Cátedra de Ida Pfeiffer de la Facultad de Ciencias de la Tierra, Geografía y Astronomía, honrando así a una de las primeras exploradoras. De sus expediciones, Ida llevó a la Universidad nuevos conocimientos sobre culturas extranjeras, observaciones etnológicas y geográficas, así como colecciones completas de plantas, animales como insectos y minerales.
El espíritu de la "Facultad de Exploración" es compartir la dedicación a explorar los territorios extranjeros y hasta desconocidos aun.
Recordemos que fue muy respetada por dos grandes geógrafos: Alexander von Humboldt y Carl Ritter.


La Universidad de Graz ha creado la beca Ida Pfeiffer, la cual apoya con la exención de tasas de matricula durante estadías en el exterior; apoyo a estancias de estudio o investigación sea Erasmus, Joint Study, Isep en el extranjero.

Cómo una mujer, ama de casa, decidió conocer, escribir y promover la exploración, la investigación y la aventura. Así fue su vida de viajera.

He aquí el itinerario de sus periplos:

Tomado de www.books.openedition.org











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